2009/01/12
estamos ciegos, estábamos ciegos y aún lo estamos, con vista cansada, o con miopía galopante que circunda nuestra percepción a apenas unos centímetros de nuestra exigua presencia, que sí, que es exigua, que no somos nada, y además estamos ciegos.
seguramente nos vestimos con luminosos trajes para romper esas barreras innatas, con lustrosos peinados para impactar y eliminar las distancias, con nuestra mejor sonrisa para distraer la atención de por sí distraída por dedicada a cosas realmente poco importantes. estamos ciegos, lo estuvimos antes y lo estamos hoy.
ciegos, total o parcialmente ciegos.
quizás esa es la maravilla de la música, de las canciones. no hay que ver. sólo sentir. quizás ahí estamos más cerca.
aunque a veces nos recuerden que estamos lejos.

6 comentarios:
Profunda tu entrada.
Feliz año nuevo!
Besos
hay, Hans, quienes tampoco escuchan la música, no porque estén sordos, sin porque están ciegos de oídos
selene, no tanto, en realidad demasiado común.
pedro, cierto, eso sí es ceguera total.
hablando de música, yo tengo una duda que ya no puedo callarme.
Tu walden dos tiene algo que ver con walden uno?.
Me pudo la curiosidad por la coincidencia cuando os tropecé a los dos por el "maiespeis" ^_^
Un abrazo grande
pues no, en realidad nosotros también los encontramos en el 'maiespeis' :) el nombre lo tomamos directamente del título del libro.
igual que ambos libros (walden y walden dos) son diferentes y de diferentes autores, pues lo mismo pasa con nosotros... salvo que ninguno sabíamos de la existencia del otro.
ciegos con trajes luminosos.
bonita (y triste) paradoja.
si no puedo ver, al menos que me vean. ¿no?
Publicar un comentario en la entrada
<< Home