2008/04/24
a veces soy. y a veces no soy. a veces me diluyo, y a veces encuentro placer en diluirme. soñé, tantas veces, o no, con ser firme como el tronco de un pino que ha visto infinitas puestas de sol. y no, al final nada es lo que parece, ni lo que quiere ser, las ondas están para ser vistas y para ser oídas, y para navegar por ellas o dejar que muevan tus vísceras. es poco, es lo que tengo, es muy poco.
supongo que ya pasó el tiempo de los brotes, el momento exacto en el que o te rebelas o te queda el resquemor para siempre. el tiempo en el que se lucha por nada, y luego uno se rinde y se mece al fluir de la vida cómoda. ese tiempo pasó, como tantas cosas, a mi lado, y se fue sin rozarme.
y. da igual. idas, venidas. ¿quién se conoce lo suficiente?
hoy ha salido el sol. todos lo hemos visto. quiero pensar que no sería lo mismo si la semana pasada hubiera estado ahí.
alternancia. lujo o carga.
y yo qué sé. cuando sale el sol dejo de pensar.
lo bueno de guiarse a impulsos del corazón es que eso significa que tu corazón tiene todavía impulsos. no es mala cosa. máxime cuando lo único irreversible es una visita de aquella a la que dibujan como hermana de morfeo.
alternancia. castigo o virtud.
es poco. pero es lo que tengo. y es muy poco.

