2007/11/24
pasan cosas como que te alegras de que alguien cercano sea feliz y sin embargo el bicho de la rabia te come desde el estómago porque tú no eres el objeto de esa felicidad, e incluso piensas que nunca lo has sido. el bichito de la rabia tiene muy mala idea, y poca compasión.
también se despierta y te corroe cuando el éxito pasa rozándote y se instaura en quien está a tu lado, cosa que evidentemente te llena de emoción, pero que te hace sentir que parece que eres un imán con el polo incorrecto para las cosas buenas. y claro, cuanto más come el bichito, más grande se hace.
entonces decides hacerle morir de hambre, relativizando, y apreciando lo que de bueno tienes o eres, lo que te ha tocado, y saboreándolo a corazón abierto.
y sí, puedes hacerlo. pero cuidado, el bichito se aletarga, dormita, pero nunca muere. el jodido nunca muere.
