pulir los defectos

2007/03/19

pulir los defectos puede llevar mucho tiempo. es una operación constante, inaplazable, que desgasta energías y agota la paciencia. cuando se tiene la casi certeza de haber conseguido un pequeño avance, entonces, un brusco zarpazo de alguna reminiscencia de tu yo anterior lo quiebra retorciendo el camino andado y volviendo a encontrarte contigo mismo unos cuantos pasos más atrás. empezar es fácil, continuar lo difícil.

pulir los defectos puede llevar mucho tiempo. por eso hay que entrenarse, día a día, desde la primera luz hasta que la corriente eléctrica deja paso a la corriente de las ondas alfa. y, aún así, no bastará, pero es el único modo de hacerlo. y aunque los viejos vicios sean aún más resistentes que los nuevos, o no, erradicar tan sólo uno de ellos supone un logro que debería hacernos sentir orgullosos.

pulir los defectos puede llevar mucho tiempo. lo sé porque sé los que tengo, no pocos, y sé lo que cuesta quitarlos, como las peores manchas de la ropa o las frases que siempre se dicen a destiempo. mi vida es una sucesión de escenas que se asemeja más a las de jerry lewis que a las de humphrey bogart. rompo más que luzco. y como de habitual, siempre en blanco y negro.

pulir los defectos puede llevar mucho tiempo. quizás toda una vida. aunque a veces no sabes si te quedan ganas de quedarte hasta el final de la película.

los árboles y el bosque

2007/03/15

una vez lo vi, encaramado a un árbol. me extrañó porque no era su costumbre, y así me quedé contemplándole durante un rato. no se le veía muy ducho en el tema, vacilando entre las ramas, sin saber muy bien dónde poner los pies o qué utilizar como apoyo. allí estuvo, moviéndose, tratando de hacer lo imposible hasta que ocurrió lo inevitable.

cayó.

me acerqué a ver qué le había ocurrido. estaba bien, un golpe que le dolería, y quizás le dejaría cicatriz. y entonces le recriminé su actitud.

"¿por qué lo haces? quiero decir, sabes que no se te da bien, te cuesta tantísimo trabajo subir y, al final, te pegas el estacazo padre. no tiene mucho sentido".

él me miró con ojos tristes y, en voz baja, me contestó.

"¿has estado alguna vez ahí arriba? ¿sabes lo que se siente? una vez que has visto el cielo desde ahí arriba, todo lo demás pierde sentido".

y allí lo dejé, de nuevo, dando vueltas al parque, con su paso torpe, pensando cuál sería el árbol del que no caería.

súbito

2007/03/05

y luego llegas y le miras cara a cara unos segundos unos instantes parecen eternos pero no lo son sólo son unas porciones diminutas de tiempo más cortas de lo que desearías y se terminan y ya está y piensas que ha sido peor que hubiera sido mejor no haber cruzado las miradas y mantenerse apartados como decidisteis en su momento pero no siempre se puede evitar porque la tentación es grande algo siempre queda dentro y no hay más remedio que ceder y sobre todo porque piensas que estás preparado y protegido y a salvo y no es tan cierto sino que al final se provoca algo bueno o malo pero se provoca y lo que ocurre es que nada ha cambiado aunque sea distinto o todo ha cambiado aunque sea igual pero el caso es que algo sucede y puede que con los días o las horas amaine y no sea sino un reflejo de una ilusión de un sueño que tuviste cuando te creías despierto pero en realidad estabas en el reino de lo onírico.

y tras hacer una pausa, concluyes que es hermoso vivir, es hermoso sentir, y sobre todo saber que no estás hecho de madera. pinocho, lo siento por ti.