thinking

2006/04/26

cuando aquel tipo recogió el periódico gratuito, como siempre, la chica le dio las gracias. pero aquel tipo tenía un día raro, y se quedó pensando en eso, si eran unas gracias forzadas, o unas gracias sentidas, o qué. embarcado en dudas siguió durante un buen rato, no sabría precisar cuánto.

bueno, sí, hasta que alguien le pidió disculpas por un empujón. y entonces empezó a elucubrar si era una frase hecha, o si de verdad le importaba haberle empujado. y con estos pensamientos siguió durante un buen rato, no sabría precisar cuánto.

bueno, sí, hasta que aquella chica le dijo hola. entonces él descubrió tantos matices, deseados y soñados, que no pudo dejar de pensar en ello durante el resto del día.

cae la tarde

lucía el sol, y le apetecía caminar. en el paseo, entre los árboles, observando los viejos edificios cercanos, como si fuera la primera vez, que es como en realidad se disfrutan las cosas.

compró un helado, y disfrutaba de la caída de la tarde. no tenía prisa, no tenía inquietudes en esos instantes. la vida se mostraba a través de la luz filtrada por las pocas nubes que se interponían entre el sol y su pálida piel.

entonces, siempre, hay un banco con bolsas y cartones. y alguien detrás.

entonces se sintió tan rico y tan pobre a la vez que se quedó mirando al suelo y ya no levantó la vista nunca más.

un segundo

2006/04/25

esa noche estuvimos hasta altas horas de la madrugada, por ahí, deambulando. lo interesante de mobruk es la vida, la vida que rebosa gran parte del día y ocasionalmente de la noche. los fines de semana, como costumbre obligada, puedes ver las calles, si no atestadas, si frecuentadas por almas en busca de una diversión que, la verdad, nadie tiene muy claro en qué consiste.

a esas horas, si el estado anímico - o incluso etílico o fomentado por cualquier otra sustancia - es lo suficientemente elevado, el mundo se relativiza, y lo que horas antes te parecía terrible ahora es normal, y la gente se deja llevar por sus sentimientos, por los propios y por los inducidos de forma externa, y reacciona, y a veces es más como debería ser y otras todo lo contrario. y entonces, también, también está ahí la vida.

en ese momento, con la luna detrás de alguna nube escondiendo, pudorosa, la fase en la que se encuentra, un abrazo es algo más, un beso es algo más, y la vida se detiene para contemplarse a sí misma. y, entonces, un segundo, por primera vez desde que se inventó el tiempo, existe.

verbos

2006/04/24

entonces sonrió.

y se dio cuenta de que todo era, había sido, mucho más fácil.

a veces es sólo cuestión de ver, de querer, de estar.

unos pocos verbos. tan sencillo como eso.

indeciso

2006/04/21

era un tipo al que le costaba decidir. cara, cruz. blanco, negro. derecha, izquierda. todo suponía un inmenso esfuerzo, una impresionante capacidad de decisión de la que carecía.

un día le pregunté. 'no me cuesta elegir', respondió, 'lo que me cuesta es ser consecuente con lo elegido. y por eso no elijo. para no equivocarme aunque la elección haya sido la correcta. no soy indeciso, soy inconstante'.

he de decir que no me convenció la explicación. yo creo, simplemente, que nunca ha sabido lo que quería.

lo demás son conjeturas baratas, excusas, lavados de cara.

castillo de naipes

2006/04/18

eran pocas, las noches, pasadas en compañía y alegría. eran pocas, coleccionables y coleccionadas, en un cuaderno de pastas marrones deslucidas. eran pocas, y aún así, se mantenían con el brío suficiente como para creer en algo.

siempre aparece viento que derriba los castillos de naipes.

ella decía que tenía paciencia. tenía paciencia para recoger las cartas, el siete de copas, la sota de espadas, el tres de bastos. las recogía, las juntaba, y volvía a crecer. un castillo frágil, en un mundo frágil, gobernado por los vientos.

nunca entendí el juego. claro que tampoco entendí nunca la vida.

empate

2006/04/17

fue el momento en que cruzaron los ojos. las dudas se disiparon, todo era cierto, no había más que hablar.

pero también era inadecuado.

apartar la vista, suspirar y seguir caminando. ése fue el resultado.

aborrecible empate.

lluvia

2006/04/07

hasta la eternidad, hubiera seguido allí hasta la eternidad. viendo el suelo mojado, las gotas cayendo, y aquella música confortable en un local sin humo. hubiera estado allí, pensando que todo queda por hacer, y no sólo eso, sino también que todo es posible. pero al final la naturaleza es sabia, pone las cosas en su sitio, y te echa de malos modos de tu ensimismamiento.

y según los pasos se marcan en los charcos, la vida se disuelve, la euforia se pierde y sólo queda agua sucia, removida, en el suelo. y según avanzas, sorteando aquello que desconoces, al final siempre, debajo de una baldosa, está la ponzoña que estabas esquivando. y quién dice que esto no es justo. es que la vida no es justa.

tumbado, boca arriba, mirando el ya oscuro techo a la luz de nada, se te pasan por la cabeza todos los pensamientos que alguna vez puedas crear. y te das cuenta de que eres eso, de que en realidad el enemigo está dentro, y recuerdas el momento en que te hubieses quedado parado, engañado, embebido, hasta la eternidad, viendo a la lluvia hacer de las suyas.

ojos verdes

2006/04/05

hablaban, hablaban y hablaban, quizás durante horas o, en otro tiempo de medida eternidades estáticas y etéreas.

entonces él miró los ojos verdes.

y quiso renunciar, pero al no tener muy claro a qué, dio media vuelta y dejó la decisión para otro día.

frases inconexas

2006/04/04

son frases inconexas.

a veces lo bello se forma con eso, con frases inconexas, con los sonidos que sugieren pero no acaban de definir.

a veces el misterio se pierde con el conocimiento.

no me entiendas. prometo hacer lo mismo.

lost castle

2006/04/02

ella se había ido. no le podía pillar de sorpresa, porque de hecho hacía tiempo que él sabía que esto pasaría, y que sería de este modo, y con estas palabras. pero, a pesar de todo, siempre se guarda en un rincón del corazón, el rincón donde se guardan las bilis y los afectos que sólo salen cuando se le estruja, la secreta esperanza de que algo cambie y se pueda evitar aquello tan irremisible como indeseable.

pero se acabó, se fue, y del modo previsto. con palabras dulces, con su acento dulce, con afecto y calidez. hablando de cercanía, de un futuro separado que no lejano, de estar a mano cuando fuera preciso. como siempre, como él siempre hacía estas cosas, con el deseo de que, ya que se rompe, que al menos no duela tanto.

y entonces recordó todo lo ocurrido, lo maravilloso vivido, lo precioso de algunos instantes. todo lo que juntos habían hecho, disfrutado, sentido. y sintió que había un mundo oculto creado alrededor de ellos, fascinante, ahora desaparecido para ellos también. y supo que aquel mundo era lo más hermoso que le había pasado nunca.

hay cosas que es mejor que nunca sucedan.