2005/11/17
por motivos personales y laborales el mundo idiota se va al limbo durante un tiempo indeterminado. intentaré seguir con mis telegramas que, al fin y al cabo, son telegramas, y se hacen en un momento.
nos vemos por aquí.
por motivos personales y laborales el mundo idiota se va al limbo durante un tiempo indeterminado. intentaré seguir con mis telegramas que, al fin y al cabo, son telegramas, y se hacen en un momento.
había conducido durante todo el amanecer, partí de noche y la clara luz del día me recibió cuando empecé a caminar por el parque junto al río. podía oír el ligero y constante sonido del agua cayendo en una pequeña cascada cercana, y a los pájaros alborotados con el comienzo de la mañana. enfrente, al otro lado, podía ver el balcón, incluso la ventana, que el día anterior aún eran como un hogar para mí.
sonreía como un idiota, lo admito, en una mañana lluviosa y algo fría. debajo de una marquesina, mirando a la gente que pasaba, paraguas en mano, como si los viera por primera vez en mi vida, asistiendo al espectáculo del día a día. elkan llegaba con un poco de retraso, y vio mi sonrisa de idiota, que lo admito, la tenía.
estaríamos hablando como media hora, no era la primera vez ni el primer sitio donde lo hacíamos, aunque ambos estuvieran separados física y temporalmente. esa extraña sensación entre dos desconocidos de complicidad, de creer que siempre ha estado ahí la otra persona, de curiosa hermandad. de pensar que las cosas pueden ser fáciles, y decidir que éste es un mundo raro porque no siempre es así.